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Posted 16 Mar 2003

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Joost Meuwissen, ‘El crecimiento del conocimiento en la arquitectura’, Piso 01 ciudad al ras. Revista de arquitectura y cultura urbana. Traducción: Eileen Marie Daspro Tierney, Arturo Castellanos Gorritz (Guadalajara, Jal.: Taller Piso, [2003]), 60-64.

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El crecimiento del conocimiento en la arquitectura

Joost Meuwissen

En la arquitectura se considera que le desarrollo y la mejora se manifiestan a partir de factores externos tales como la utilización de nuevos materials de construcción, o a raíz de la satisfacción de nuevas demandas sociales, las cuales emergen de manera independiente a la arquitectura que existió en periodos anteriores.[1] La arquitectura parece ser pasiva, parece no tener una urgencia interna por la renovación de su propia estética. Las formas clásicas fueron persistentes a través de los siglos, incluso al punto de que la nueva arquitectura modernista del siglo veinte pudiera ser, en el major de los casos, analizada como un enigma de clasicismo.[2] Aún cuando, existen razones para considerar a la arquitectura como el arte de la repetición mas que de la diferencia, la pregunta de cómo se fue estructurando el crecimiento del conocimiento prevalence. Aún si pudiéramos estar de acuerdo con la definición tautológica, culturalmente separatista de Giorgio Grassi, en la que la arquitectura no es más que la suma de todas las arquitecturas del pasado y del futuro, la inevitable acumulación de formas, soluciones y tipos de arquitectura a través del tiempo. Generarían la interrogante de cómo, un crecimiento del conocimiento – o su ausencia, en todo caso – esta estructurado dentro de esa misma acumulación. En esto, el discurso de educación arquitectónica juega un papel importante.

Estructura de educación.
La educación arquitectónica surgió a partir de dos modelos completamente diferentes: la arte y el ejército. Mientras que la instrucción de las artes fue siempre altamente individualizada, la instrucción militar no lo fue, debido a que se concentraba en una misión colectiva, ya fuera puentes o carreteras en la era Napoleónica, o vivienda social en el siglo veinte. Como resultado, la educación arquitectónica dentro de la organización militar, tuvo menos continuidad que el arte, el cual se mantuvo igual. Es debido a esta continuidad que las artes parecen haber ganado en la educación arquitectónica, no solo en las academias que derivan de la Ecole des Beaux Arts, sino también en las universidades tecnológicas que derivan de las escuelas politécnicas militares.
A partir de la Ecole des Beaux Arts, la tradición artistica se concentró en edificios públicos, o mejor dicho, en la manera en que la gente se distribuye dentro estos edificios. La idea básica era la distinción entre espacios públicos para todos, como pasillos, escaleras y corredores por una parte, y espacios semi-privados para funciones específicas, como salas de oficina y restaurantes.[3] Debido a que un corredor sirve a muchas habitaciones al mismo tiempo, los edificios se organizaron en forma axial en relación a los pasillos y escaleras.[4]
Siguiendo esta distinción organizacional jerarquizada, los terminados en los edificios se convirtieron en cuestiones de diseño, de gusto o estilo, la búsqueda del espacio híbrido en la transición, en el cual el corredor deja de serlo, pero no llega a ser una habitación, tomando la idea del umbral de Aldo van Eyck como un eco tardío de este concepto. El hecho de que la organización se presente o no, era considerado como muy importante en el momento, pero no para el

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enfoque general. En la competencia de la Ópera de Paris de los 1860's por ejemplo, la entrada Charles Garnier con su circulación altamente visualizada no difiere tanto de la estructura de corredor escondido de Viollet-Ie-Duc, ya que ambos esquemas están basados en la circulación. De hecho, todos los esquemas estaban basad os en la circulación.[5] En urbanismo, la pregunta de si la red de calles debe mostrarse, y expresar la movilidad de la gente, como en el caso de Otto Wagner, o no debe mostrarse, sino orientar, tal como lo argumentó Camillo Sitte,[6] fue discutido de manera similar a finales del siglo diecinueve, siendo la movilidad la base de ambos enfoques.
Los manuales de la tradición artistica se enfocan principalmente en reglas de composición generales, descuidando el análisis, esto debido a que la distinción básica, al excluir mutuamente un tipo de espacio de otro, retrata la totalidad del edificio en forma de diagrama reducido. Esta fue la arquitectura de la representación. La habitación social del siglo veinte siguió un curso muy diferente. Tanto financiera como programáticamente, la vivienda social tiene que ver con optimización, no con distinción.
Las ciudades jardin fueron llamadas ciudades, pero fueron realmente concebidas como puntos finales de sistemas de circulación. No existe una distinción clara entre circulación y residencia o, incluso función. La cocina Frankfurt, por ejemplo, tiene tanto que ver con circulación como con función. El concepto de función casi coincide con el de una circulación reducida, ergonómica. La circulación existe solamente para ser reducida tanto como sea posible, siendo el resultado que en la tradición de vivienda social no fue formulada ninguna distincion básica entre diferentes tipos de espacios. Esto tiene como consecuencia que, durante el proceso de diseño de un vecindario de vivienda social, el diseñador no se basa en un pensamiento representacional o de imagen. Más que colocar elementos pre-existentes dentro de un espacio que debiera estar pre-establecido en la mente, el ingeniero de vivienda social busca la major solución entre las alternativas existentes, esto es, busca una solución que pueda cambiar con el tiempo durante el proceso de diseño, y que no requiera una imagen mental espacial por si misma. En lugar de unir A y B, tal como lo hacia la Beaux Arts, la meta de la vivienda era concebir a partir de A o B. De esta manera, la representación del pensamiento de vivienda social no se basaba en una imagen distintiva, sino en una visión vaga del edificio o el vecindario. Sin embargo, con el fin de implementar una capacidad de diseño flexible, se trató de encontrar una representación de todos los edificios o todos los vecindarios. Pero esta representación solo pudo encontrarse fuera del proceso de diseño de un edificio o vecindario especifico. El pensamiento representacional de la vivienda social no se manifesto dentro de las limitaciones de un proceso de diseño; necesitó encontrar la forma de reunir todas las posibilidades, libre de todas esas limitaciones, y libre también de la presión de tener que discernir. Mas que los manuales placenteros y recreativos de las artes, que trataban de encontrar un edificio ideal a través de un diseño grandioso, el cual incorporaba el diseño con la investigación, sin importar que tan elemental pudiera ser su presentación, los manuales de la tradición de vivienda social o, más generalmente, de la tradición militar, representaban una gran cantidad de edificios y vecindarios posibles, así como sus elementos de composición, buscando organizarlos en base a categorias simples y comunes, influencias, vectores o direcciones, tales como ancho, profundidad, altura, costos, materials o yuxtaposición de elementos de composición, los cuales pudieran causar la diferencia entre una solución y otra.
En un tiempo en el que cualquier pensamiento era considerado necesariamente como representacional, el pensamiento arquitectónico tenía que encontrar una lógica para enfrentarse a problemas socials o técnicos, esto es, con nuevos avances que aún no formaban parte de una rutina estética gobernante. Por lo tanto, los manuales politécnicos son más independientes del diseño,[7] muestran una investigación más elaborada en arquiteetura y urbanismo, y son más numerosos. De esta manera, dentro de la tradición politécnica, si nos encontramos con un problema de diseño en el que no encontramos, o más importante, no podemos proyectar una solución de diseño, siempre es posible cambiar del diseño hacia la investigación, o más aún, concebir a partir de una cierta multitud de soluciones en lugar de trabajar sobre una solución única, y después, encontrar la solución adecuada de la misma manera en que la multitud fue compuesta, a través de lógica específica más que a traves de la selección de una solución dentro de esta multitud – Como lo hubiera hecho la Beaux Arts.
Mientras que la educación arquitectónica diaria sigue en cierta medida el modelo de la clase maestra de las academias, utilizando, si acaso, los manuales de la tradición politécnica como una mera fuente de la cual seleccionar una solución de diseño, en las universidades el modelo de investigación politécnica siempre ofrece la posibilidad de profundizar en el diseño a través de la investigación. Considerando que los análisis de sitio, programa y costos son procedimientos de diseño comunes, el análisis puede ser extendido hacia la forma, la composición, el carácter, tanto dentro como fuera del envolvente de diseño.

Investigación Analítica.
Con el fin de sistematizar alternativas, los manuales de la tradición politécnica tuvieron que definir secuencia o repetición. El concepto de que el listado de varias formas por categoría, por instancia las Ordenes, podría generar una cierta influencia sobre las mismas formas fue establecido por Vignola en 1562, cuando rechazó la idea de los arquitectos renacentistas de que cualquier forma debería tener proporciones ideales en sí misma. El cambio de la teoría de proporción, que no envolvía mucha investigación empírica, y es aún oscuramente utilizada por algunos arquitectos hoy en día, como una clase de conocimiento secreto

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que hasta cierto punto no puede ser compartido con el público, hacia un simple y comprensible sistema de comparaciones, por ejemplo, las constantes relaciones de Vignola entre pedestal, columna y entablamento, establecieron la arquitectura Clásica a través del emendimiento contemporáneo, que llegó a ser muy popular durante siglos, especialmente entre no-arquitectos.[8] La bien lograda taxonomía de las Ordenes probó ser una herramienta de investigación para analizar edificios, así como para inventar nuevas Ordenes, no a través del diseño de edificios sino a través de la misma secuencia taxonómica. Cada nueva demanda puede ser solucionada no solo a través de la construcción, sino también a través de la elaboración de taxonomías existentes.
Mientras que la multitud de soluciones que fueron clasificadas de cierta manera, o mejor dicho, reunidas, representaban la arquitectura o el urbanismo únicameme desde el punto de vista de la categoría seleccionada, el método taxónomo en sí mismo, su estructura, se mantuvo irrelevante en relación con la representación resultante, y consecuememente pudo tener cualquier forma serial o utilizar cualquier técnica serial.[9] La representación puede moverse de pequeña a grande, como en el caso de las Ordenes o la colección de casas Parisinas, en base a su ancho de lote en el Manière de bien bastir de Muet, puede ser temporal como en los análisis comparativos de un elemento de construcción en la antigüedad y en tiempos modernos, e incluso puede ser alfabético, listando varios elememos de construcción en base a sus nombres, a la manera de los diccionarios de Viollet-Ie-Duc.
Considerando que estas series no representaban un solo edificio, sino todos los edificios a través de una multitud de ellos, tales representaciones pueden implicar una cierta reducción en relación con la totalidad de soluciones posibles, pero así como la taxonomía de Vignola estableció una compatibilidad entre las varias ordenes que se liberaban del sistema de proporción, el resultado fue que todas las ordenes, tanto las que estaban enlistadas como las que no lo estaban por haber sido olvidadas, o porque aún no habían sido creadas, pudieran ser, como él dijo, incidentalmeme representación definitoria, “imaginada a simple vista.” Irónicamente, tal representación reductiva permanecería y funcionaría, pero dejaría de ser una representación si ningún ejemplo de ella estuviera listado en sus series. A través de tales series, o multitud sin entidades, o simplemente entidades que fueron olvidadas o aún no inventadas, la investigación actuaría directamente como una herramienta de diseño. Con el fin de incrementar la cantidad de métodos de diseño o hacer los métodos existentes más flexibles, puede ser importante, por lo tanto, entender la naturaleza específica de la clasificación taxonómica en arquiteetura y urbanismo, o más aún, como fue formulada de tal manera.
Considerando que el ancho de lote parece ser una cuestión de propiedad económica o urbana más que algo arquitectónico, y siendo que el alfabeto no puede ser comunmente considerado como una forma de arquitectura, la clasificación de casas en base al ancho de lote o el listado de elementos de construcción en base a su nombre puede a simple vista resumirse como la clasificación de soluciones de arquitectura a través de parámetros que no pertenecen propiamente a la arquitectura. Pertenecerían en todo caso a otros sistemas, y no al arquitectónico, que es el objeto real de la clasificación. Sin embargo, esta es una cuestión de definición. Siendo que los arquitectos en ­efecto utilizan un lenguaje oral, la arquitectura bien puede contener al alfabeto. Afirmar o negar que algo es o no un elemento arquitectónico no sería una cuestión de elección[10] por la simple razón de que para la arquitectura, cualquier definición es posible. Esto no significa, sin embargo, que la diferencia ­entre el parámetro clasificatorio y las arquitecturas clasificadas no jueguen un papel ­importante. En el momento en que el ancho de lote en el Manière de Muet relaciona las casas parisinas a un urbanismo no geográfico, extendible pero no extenso, que simplemente consiste en la existencia de calles, el alfabeto de Viollet-Ie-Duc subraya la preeminencia, o incluso la permanencia de discurso en su descripción de los elementos de construcción sin describir – dentro del marco de la descripción de cada elemento – el mismo edificio al que pueden pertenecer. De esta manera, tales parámetros tienden a ‘desterritorializar,’ o ­romper, a la arquitectura y al urbanismo. En el parámetro holandés, tan llamado “Neo-racionalista,” de vivienda social de principios de los 1980s este tipo de pensamiento podría incluso llevar a un sistema de diseño absoluto en el cual todo podría verse como si fuera un parámetro de otro sistema y se optimizaría dentro de su propio sistema en lugar de ser optimizado a partir de la extension del diseño como un todo, siendo el resultado que el mismo edificio de vivienda social, su esquema, podría ser y sería, altamente divergente.[11]
En los manuales solo un parámetro o unos pocos tendrían variación, resultando en que absolutamente ninguna conexión podría establecerse entre dichos parámetros. Si un manual utiliza el ancho de lote y otro utiliza el alfabeto, y ambos son investigaciones arquitectónicas genuinas, ninguna mediación entre ancho de lote y el alfabeto podrían ser definidas arquitectónicamente. A nivel de manuales, ancho, profundidad, altura, costos y yuxtaposiciones de elementos ­no están interrelacionados. En lugar de referirse al ancho de lote como perteneciente a la geometría del edificio en ese lote, puede ser tomada independientemente. Si el lote no es lo suficientemente amplio, el ancho de lote puede ser considerado como una limitante de diseño, pero como cada lote ya tiene un ancho determinado, no necesita ser diseñado, siendo que ya esta ahi, y una solución puede venir de la idea de variar el ancho, concibiéndolo como una mera coincidencia en lugar de considerarlo una limitante. Como lo mismo aplica a todos los demás vectores que siempre están presentes, cualquier solución resulta de una multitud de coincidencias, que no conforman un todo. Como Giorgio Grassi argumentaba en 1967, los parámetros de clasificación tales como el ancho, alfabeto y costos, son vectores comunes, sustancialmente irrelevantes, neutrales, e incluso no los factores de producción, en relación con la multitud de soluciones que reúnen;[12] aún así, pasó por alto el hecho de que existe una razón para esto, que es que de esta manera el ancho, profundidad, altura e incluso costos, se conciben como fundamentalmente asimétricos, ya que como parámetro de clasificación, un cierto ancho de lote sería un punto de ­variación entre las oportunidades más pequeñas o grandes, que difieren entre sí, ­y crean una diferencia. El ancho de lote ya no sería únicamente la distancia entre el lado izquierdo y derecho, que de acuerdo con una concepción naturalista del espacio tendría una relación simétrica, o más aún, incluso podría considerarse que izquierda y derecha tienen una relación asimétrica desde el punto de vista del manual. Así, en la arquitectura y el urbanismo la simetria que cualquier forma tiene necesariamente, en espacio natural puede ser reemplazada

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a través de una mucho más activa asimetria que cualquier forma cimentaria, aún en espacio natural, por lo que cualquier dimensión tiene una dirección, y cualquier plano puede actuar como un vector. De esta manera, la investigación analitica puede introducir soluciones de diseño mucho mas abiertas, activas, intensivas y flexibles.

Investigación Empírica y Diseño Experimental.
Como la clasificación taxonómica puede ser aún relevante, incluso tópica, para la arquitectura de hoy, aunque sea únicamente a través de las implicaciones que pueda tener en el diseño (si se concibe como una herramienta de diseño más que como un sistema de investigación), como modelo de investigación no parece lo suficientemente precisa en su carácter altamente reductivo. Tampoco existe una razón para mantener en arquitectura un paradigma científico que en otras ciencias fue abolido hace mucho tiempo. Aún así, muy poca atención se ha puesto a la cuestión de la investigación empírica en arquitectura y urbanismo. La reducción de la realidad por hipótesis jugaria un papel diferente en investigación arquitectonica del que juega el diseño.
Ya que la investigación específica fue cuestionada por nuevas preguntas de diseño a las cuales aún no se daba respuesta, por ejemplo la restauración en los 1830s o la vivienda social en los 1920s, tal investigación, debido a la especificidad del problema, sin embargo, no necesariamente significaría una reducción del rango total de soluciones posibles pero, a través de ello, puede ser también un paso más para encontrar una solución. En general, al diseñar a través de la reducción, removiendo cualquier posibilidad que parezca irrelevante en el momento, también se correría el riesgo de remover la solución adecuada. Al final, la pregunta original pudo haber sido formulada en forma incorrecta, y probablemente lo fue. En consecuencia, plantear tal pregunta en forma incorrecta fue un paso lógico, que fue hecho a principios del siglo diecinueve, introduciendo el negativo en arquitectura y urbanismo. La restauración, de acuerdo con Viollet-Ie-Duc en ese respecto, no tiene nada que hacer al traer de regreso una situación del pasado, ya que tal situación podría ser falsa de cualquier manera; por lo tanto, si la restauración debiera evitar fallas, podría traer de regreso un edificio que podría ser adecuado, pero que no hubiera ocurrido en absoluto en el pasado.[13] Esta bien conocida definición, que fue severamente criticada justo cuando la investigación histórica llegó a convertirse en parte común del procedimiento de restauración, provocó historia falsificable, así como investigación arquitectónica. De esta manera, la taxonomía de enlistar ejemplos del pasado por categoría fue reemplazada por un cuestionamiento más empírico y abierto, aproximadamente de la misma manera en que Schinkel hizo su listado de errores arquitectónicos, que eran soluciones de diseño comunes de los grandes arquitectos del pasado que se habían convertido en falsas – ¡y por lo tanto siempre lo fueron! – de acuerdo con el nuevo enfoque de diseño que trataba de adaptar la arquitectura a las nuevas tecnologías y al desarrollo de programas públicos durante la Revolución Industrial, y para lo cual el propio nuevo enfoque todavía no presentaba soluciones. Aún cuando Schinkel en su Lehrbuch utilizó muchas taxonomías, los “errores de arquitectura” (Fehler der Architektur) ya pertenecían a otra metodología, más moderna y más negativa. Como taxonomía, la lista de errores no tenía una consistencia propia y parecería estar buscando una argumentación aún por venir. De acuerdo a Schinkel, lo que convirtió a estas formas viejas en errores actuales fue mayormente una falta de eficiencia, esto es de optimización – la principal característica dentro de la tradición militar. Una columna ubicada separadamente con todo el entablamento que debería tener como una parte de una construcción era criticada como sin sentido solo porque la pieza de viga en la parte superior no sería necesaria en donde no hay construcción, o nada que sostener.[14] Es el pensamiento de imagen de construcción de la Beaux Arts, la idea de que la lógica de un elemento de construcción solo puede derivarse de la construcción misma, que es criticada de esa manera. Aún así, la solución adecuada – una columna levantada sin ningún tipo de entablamento – tampoco tendría sentido, y subsecuentemente no podría ser considerada parte de un sistema taxonómico. De esta manera, la verdadera solución adecuada solo podría ser presentada a través de una pregunta o un contexto específicos, y el poder de la hipótesis falsificante de los errores arquitectónicos tendría soporte en dar dirección a una investigación que sería mucho más empírica de lo que jamás sería el sistema reductivo de taxonomía, y a un diseño en el que la dirección podría desarrollar hipótesis para experimentación.



[1]  El ejemplo más famoso es el desarrollo del concreto armado por Auguste Perret: Peter Collins, Splendeur du béton. Les prédécesseurs et l’œuvre d’Auguste Perret (Paris: Hazan, 1995).

[2]  Par ejemplo Reyner Banham, Teoria y diseño en la primera era de la máquina (Barcelona: Ediciones Paidós, Barcelona, 1985), y Colin Rowe, The Mathematics of the Ideal Villa and Other Essays (Cambridge, Mass., y Londres: The MIT Press, 1976).

[3]  “… establecerás tu composición con cuartos, vestibulos, salidas y escaleras. Estos son los Elementos de Composición:” Julien Guadet, citado par Banham.

[4]  Ver The Architecture of the Ecole des Beaux Arts. Editado por Arthur Drexler. Ensayos por Richard Chafee, Arthur Drexler, Neil Levine, David van Zanten (Londres: Secker & Warburg, 1977).

[5]  Monika Steinhäuser, Die Architektur der Pariser Oper. Studien zu ihrer Entstehungsgeschichte und ihrer architekturgeschichtlichen Stellung (Munich: Prestel-Verlag, 1969).

[6]  “A network of streets always serves only the purposes of communication, never of art, since it can never be comprehended sensorily, can never be grasped as a whole except in a plan of it:” George R. Collins y Christiane Crasemann Collins, Camillo Sitte. The Birth of Modern City Planning. With a translation of the 1889 Austrian edition of his City Planning According to Artistic Principles (Nueva York: Rizzoli, 1986), 229.

[7]  Como argumentaba Carel Weeber, la investigacion y el diseño en ese respecto pueden ser considerados como actividades autónomas que son completamente independientes una de otra, o como Giorgio Grassi argumentaba, el hecho de que la arquitectura encuentre su lógica en el pensamiento representacional fuera de los terrenos del diseño, y dentro de la investigación, o como el lo llama, análisis, significaria, considerando que el diseño carece de una lógica propia, que sería mejor adoptar la lógica de la investigación: Giorgio Grassi, De logische constructie van de architectuur. Con un comentario por Umberto Barbieri, François Claessens y Henk Engel. Traducción al holandés: Marieke van Laake y Henk Hoeks (Nijmegen: Uitgeverij SUN, 1997), 187.

[8]  Ver Los tratados de arquitectura. De Alberti a Ledoux. Edición a cargo de Dora Wiebenson, con un prólogo par Adolf K. Placzek y un introducción par Juan Antonio Ramírez (Madrid: Hermann Blume, 1988), III-A-4.

[9]  Giorgio Grassi, La construcción lógica de la arquitectura. Traducción de Francesc Serra Cantarell (Barcelona: Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña y Baleares, 1973).

[10]  Giorgio Grassi, La arquitectura como oficio y otros escritos. Traducción de Josep Ma. Montaner y Jacint Conill, con un prólogo par José Ignacio Linazasoro (Barcelona: Gustavo Gili, 1980).

[11]  Ver mi Architectuur als oude wetenschap. Architectuurtheoretische aspecten van het rationalisme in de Nederlandse bouwkunst (Amsterdam: Stichting Wiederhall, 1988), 52-54.

[12]  Grassi, La construcción lógica de la arquitectura.

[13]  ‘(…) dans un état complet qui peut n’avoir jamais existé à un moment donné’: [Eugène Emmanuel] Viollet-le-Duc, Dictionnaire raisonné de l’architecture française du XIe au XVIe siècle. Tome huitième (Paris: F. de Nobele, 1967), 14.

[14]  “Columna con vigas como una figura de pie solo uso” [Säule mit Gebälk einzeln stehend etwa eine Figur tragend]: Goerd Peschken, Das Architektonische Lehrbuch, Karl Friedrich Schinkel Lebenswerk. Editado por Margarete Kühn (Munich – Berlín: Deutscher Kunstverlag, 1979), 98.


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